Hoy os proponemos unas vacaciones diferentes, es un viaje en el que viajas cada día. El Camino de Santiago para algunos es mucho más que unas simples vacaciones de verano o una “caminata” se trata de viaje un espiritual, y es que una ruta que existe desde el albor de los tiempos sin duda algo de místico tiene.

Reflexiones profundas a parte, el Camino de Santiago se trata de una ruta que te permite conocer pequeños pueblos y grandes tesoros por el camino, a diferencia de la mayoría de viajes aquí se disfruta el camino y no tanto el destino. Esta ruta tiene el poder de unión entre sus viajantes, aquí gente que no se conoce de nada y una vez terminada su ruta no volverá a coincidir posiblemente nunca más, se convierten en íntimos amigos con los que compartir una experiencia única; es además y aunque no lo parezca una ruta muy internacional, os impresionaría saber la cantidad de peregrinos venidos de cualquier parte del mundo que hacen esta ruta con destino a Santiago.

Una experiencia del todo diferente

Es una experiencia especial y como tal se debe preparar, durante unos días todo lo que tienes debe caber en una pequeña mochila, que además no puede pesar demasiado ya que la cargarás durante kilómetros y kilómetros. Se recomienda no llevar más de dos pantalones así como un par de prendas interiores. Seguramente cualquiera se tiraría de los pelos si en sus vacaciones solo le está permitido llevar este pequeño equipaje, pero esto es el camino. Has de tomártelo como una aventura, no te han de preocupar las condiciones meteorológicas, la gran cantidad de kilómetros, el calor, etc; eres tú contra los elementos esto es un viaje a los orígenes. Improvisa y intenta disfrutar de un viaje más libre en el que las preocupaciones sean mínimas, no hay horarios no hay prisas, tómatelo con calma y disfruta del largo viaje este es el mejor consejo que puedes llevarte en tu mochila.

En cuanto a las rutas hay muchísimas posibilidades y se puede empezar desde muchos lugares, aunque las más conocidas son la ruta del Francés, la ruta del Aragonés y la ruta del Inglés. Aunque se pueda empezar a caminar como digo desde muchos pueblos y rincones de España, el punto de inicio más conocido es Roncesvalles, un punto desde el que da gusto empezar este magnífico trayecto.

El alojamiento en este viaje como prácticamente todo es bastante sencillo y humilde, siendo lo más habitual dormir en hostales, iglesias, o algún tipo de alojamiento que en los pueblos de la ruta se haya habilitado para ello. También hay quien se queda a dormir en hoteles, pero si quieres vivir una experiencia puramente peregrina, vive como ellos y serás uno de ellos.

Para mayor información sobre rutas, hostales, etc podéis consultar la guía de eroski. Aunque un poco de información y programación nunca esta de más, mi consejo es que te dejes llevar que improvises y que te despreocupes, olvida todo, que sin lugar a dudas al volver de tu viaje la realidad estará esperando tu llegada.

Buen Camino.

loading...